lunes 19 de diciembre de 2011

Air Murder



He estado en París este findesemana. Todo el mundo dice que París está lleno de trastornados. Es verdad, si. Mendigos a saco y gentuza loca en cada esquina. Casi es mi ciudad preferida por lo bien que combina lo bonito con lo hostil. Maravilla. Me encantó encontrarme con un hombre practicando la nueva modalidad de air. Después de la basura de air guitar, que es tan 2001, y del air sex, que debería poner palot a la gente y se queda en el camino, descubrí el air murder. Me enamoré al instante de esta nueva disciplina. Un tío que cada 100 metros se ensañaba acuchillando a una víctima ficticia combinando puñaladas con patadas, insultos, seguro que racistas, y saltos al más puro estilo Hulk Hogan. Y recordé haber leído que el bueno de Hulk es más partidario del air homo-sex o del homo-sex a secas que del air marder, y me encantó planteármelo por Le Marais poniéndose calentorro con Galiano insultando a los negros y a los putos judios que se inflan a Falafel los domingos para luego irse a echarse aceite en gluteos flácidos y labios llenos de colágeno. Toda una orgía de sensaciones en la ciudad del amor en la que ves casi más de cualquier cosa que de amor.

3 comentarios:

Barbie Kundera dijo...

Solo pasé a darte un abrazo Sr. Merrick, ya sabes cursi hasta la muerte.

Felices Fiestas

Sabina

Joseph Karey Merrick dijo...

Otro abrazo, Sra. Sabina. Sabes que me encanta que sigas visitándome.

Felices Fiestas.

Anónimo dijo...

Negrori